Mujeres al timón: Mónica Navarro, la CEO del Grupo Servicios Marítimos
Dentro de una industria tradicionalmente masculina, la actual Capitana de Ultramar y CEO de Grupo Servicios Marítimos abre paso para las nuevas generaciones.
El ambiente marítimo corre en la sangre de la familia Navarro. Su padre llenó su infancia con anécdotas de su tiempo en el servicio militar en la Base Naval Puerto Belgrano. Asimismo, su tío, que ingresó a la Marina Mercante de la Escuela Nacional de Náutica Manuel Belgrano es su principal inspiración en su línea de trabajo. Mónica Navarro se graduó de la universidad Escuela Nacional de Náutica Manuel Belgrano con una doble titulación en la Licenciatura Logística de Transporte Marítimo y como Piloto de Ultramar.
En cuanto a los obstáculos que enfrentó por su género recuerda que era considerada una amenaza al irrumpir en un ámbito con códigos de dominio masculinos, aquellos que no estaban de acuerdo con la presencia de una mujer en esos cargos eran una dificultad permanente. Sin embargo, aquellos que funcionaban como aliados demostraron una gran confianza en las actividades bajo la responsabilidad de Mónica Navarro, la posibilidad de actuar con libertad le permitió tener un desempeño exitoso. “Su actitud me permitió un mayor alcance de mis metas, estoy profundamente agradecida con esos colegas”, reflexionó .

“El desafío más grande como líder es encontrar la fortaleza interior para alcanzar los objetivos y la mayor enseñanza es poder respetar los procesos del equipo y de uno mismo”, compartió Mónica Navarro. Crédito: cortesía de la entrevistada.
En un mundo que prioriza nuevas carreras con menor sacrificio de tiempo, Navarro destaca la importancia de la vocación. La industria sufre una falta de estímulo por parte de los establecimientos educativos: “la actividad de la Marina Mercante es compleja en sí misma hasta para los hombres, tiene una salida laboral inmediata de 100% y muy bien remunerada, aunque muy poco difundida”.
El futuro de la industria naviera en la República Argentina depende de que el arco político reconozca el rol fundamental que tiene el comercio marítimo, se requiere la revisión de las regulaciones para qué invertir en el sector resulte atractivo. Actualmente, la Marina cuenta con muy pocos buques propios, el 90% de la producción nacional se realiza con buques extranjeros y el transporte interno se realiza casi a su totalidad por tierra. Para concluir su argumento Navarro cita a Manuel Belgrano “Toda nación que deja hacer por otras una navegación que podría emprender por ella misma, disminuye sus fuerzas reales y relativas a favor de sus rivales.”
Cerró la entrevista con un consejo para las jóvenes interesadas en ingresar a sectores dominados por hombres: “sigan sus convicciones que si bien existen los desafíos y los obstáculos, las barreras se cruzan perseverando y con mucha fe en una misma”.