Reversión del Gasoducto Norte: última obra aprobada por el Estado

Política y Economía05 de noviembre de 2024 Por Victoria Allende Posse

El 3 de noviembre se inauguró la reversión del Gasoducto Norte, un proyecto para reducir la dependencia del gas importado de Bolivia y potenciar el suministro de Vaca Muerta. El Gobierno evalúa la posibilidad de exportar gas Brasil. 

A pesar de que el Gobierno actual limitó las inversiones en obras públicas y las medidas de recorte de gastos estatales, el lunes 3 de noviembre, se inauguró en Córdoba un proyecto de reversión del Gasoducto Norte. La jefatura de Gabinete en el evento de inauguración sostuvo: “Este proyecto permite que la Argentina deje de depender del gas importado de Bolivia y pueda abastecer con gas proveniente de Vaca Muerta”. Esto generará un ahorro de hasta 1000 millones de dólares anuales por divisas y se contempla la posibilidad de exportar a Brasil. 

La obra desarrollada por Techint, Sacde y BTU cuesta 740 millones de dólares, de los cuales 540 millones fueron financiados con un crédito de la CAF, (Banco de desarrollo para América Latina) que, como sostuvo Daniel Gonzalez, secretario de Recursos Naturales es la  “última obra financiada por el Estado” ya que hay intenciones del sector privado dispuesto a invertir en obras como estas. Como afirmó el ministro de Economía: “Junto a las empresas privadas vamos a recuperar el autoabastecimiento energético que fue destruido por la gestión anterior”.

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En la inauguración se presentaron el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, junto con el ministro de Economía, Luis Caputo, el viceministro coordinador de energía Daniel Gonzalez, el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, representantes de las empresas constructoras y la secretaría de Energía María Tettamanti.
Foto: Gobierno de Córdoba

Este proyecto no solo garantiza el autoabastecimiento a las provincias de Córdoba, Salta, Jujuy, Santiago del Estero, Catamarca, La Rioja y Tucumán, sino también permite dejar de importar gas de Bolivia, que según Damian Mindlin, presidente de Saca De, su importación en los últimos 10 años alcanzó los 20 mil millones de dólares y que cuya producción ha disminuido en los últimos años. 


Como sostuvo Roberto Carnicer en un artículo de El Cronista: “A partir de junio 2014, el contrato con Bolivia, se vuelve interrumpible, lo que significa que no hay una obligación contractual para abastecer a nuestro mercado”. El gobernador de Córdoba también declaró “Bolivia ya no es un proveedor fiable, viene bajando su capacidad de producción de gas”. Estas afirmaciones muestran los desafíos que Argentina enfrenta en la dependencia con Bolivia y la importancia del proyecto de reversión del gasoducto para asegurar un suministro más estable e independiente. 


A su vez, Mindlin agrega: “Podemos pasar de ser un importador a un exportador, no solo con Bolivia, sino con Brasil”. Aunque Claudio Din Nunzio Director general de de Xylem de Argentina y Uruguay, advierte que Argentina no va a empezar a exportar en al menos un año y medio.


Según la Jefatura de Gabinete, esta obra incluyó la construcción de un tramo de gasoducto de 128 kilómetros entre La Carlota y Tío Pujio, en la provincia de Córdoba. Además, se realizaron ampliaciones en distintos puntos de conexión y se modernizaron plantas compresoras que permitirán operar de manera más eficiente y estable. La ex secretaria de Energía, Flavia Royón, sostuvo que esta infraestructura que comenzó en el gobierno anterior, es una “obra histórica que apunta a transformar la matriz energética y productiva de Argentina”.


A pesar de que el gobierno junto con empresas privadas, apuesta por consolidar la autonomía energética del país y transformar Vaca Muerta en un lugar clave del desarrollo económico de Argentina, el proyecto tiene sus dificultades. Aún falta completar el 25% del gasoducto para llevar a cabo el transporte del gas desde Vaca Muerta a las provincias del norte, programado para consolidarse a partir de diciembre. Una vez que se termine la obra, se requiere una segunda obra para que el gas llegue a la frontera, un trabajo de la empresa estatal Energía Argentina (Enarsa), responsable de instalar la infraestructura y los medios operativos necesarios para habilitar el flujo del gas. 

La obra iniciada en febrero de 2024 incluyó el nuevo Gasoducto de Integración Federal en Córdoba, para unir el Gasoducto del Centro con el Gasoducto del Norte

Por: Victoria Allende Posse

Además, Bolivia pretende cobrar un peaje por permitir que el gas de Vaca Muerta utilice su red de ductos con dirección a Brasil, que eleva a unos 7 dólares la molécula de gas. Este precio resulta poco atractivo para Brasil y disminuye el potencial de explotación de este mercado. Para bajar este costo, las empresas piden al gobierno que elimine el precio mínimo que estableció el gobierno en el Plan Gas que impide que el gas exportado sea más barato que el del mercado interno. Sin embargo, eliminar esta regulación, implicaría el riesgo de que Brasil acceda al gas a un precio inferior al que paga Argentina.


Este proyecto comenzó en el Gobierno de Alberto Fernández  y la terminó el Gobierno de Milei, ya que era imprescindible para el abastecimiento de las provincias del norte. Durante la inauguración de la obra, el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, habló sobre el valor de la infraestructura  y declaró: “Sin infraestructura es imposible el desarrollo de nuestra producción y esto los del interior lo entendemos bien”, enfatizando en la necesidad de la infraestructura para el crecimiento económico regional. 

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